Lo pequeña y corta que es la vida.

Lo pequeña y corta que es la vida.

Anoche mientras leía la noticia de la muerte accidental del actor Paul Walker, me detuve un
momento a pensar, waooo como la vida se nos puede ir en un abrir y cerrar de ojos.
A diario luchamos por obtener cosas materiales o por tener más y más dinero y descuidamos lo que realmente tiene valor “LA FAMILIA, EL AMOR, EL RESPETO, LOS VALORES Y LOS
SENTIMIENTOS ” Esas pequeñas palabras que valen más que cualquier cosa, esas palabras que muchos sólo recordamos cuando ya es muy tarde. Cierto es que el dinero es fundamental en nuestras vidas, pues con el obtenemos alimentos, techo y entre otras necesidades básicas pero, no lo más importante. No dedicarle tiempo a los seres que amamos, callarnos un te amo o un te extraño es pasear por la vida sin realmente vivirla.

A través de este pequeño pensamiento en el que hasta he llorado he aprendido a darle valor a esas pequeñas palabras que olvidamos y sobre todo la del AMOR. Amor que se define y se expresa de tantas formas… Amor a la familia, a los amigos, a nuestras macotas pero, sobre todo amor hacía nosotros mismos y a nuestro Dios. A pesar de lo corta que puede ser nuestra vida en la tierra, podemos trabajar día a día para nuestra vida eterna, esa vida junto a nuestro señor, esa vida que todos queremos donde se practican los VALORES y el RESPETO pero, que pocos luchan por tener. Esa vida que puede llegar en un abrir y cerrar de ojos.

Hoy es un buen momento para reflexionar y dejarle saber a esas personas que amas que las
AMAS a esas personas que extrañas no importa que, déjale saber que las EXTRAÑAS, a pasar
un lindo rato con sus hijos, sus padres, sus abuelos, sus mascotas con todos en lo que podemos definir el gran significado “FAMILIA”.

Cuando pongas estas palabras por encima de cualquier cosa podrás a ver tenido un buen viaje por la tierra.

Amo a mi familia pero, admito que también en ocasiones he olvidado el gran significado de
estas palabras, pues somos humanos y tenemos derecho a equivocarnos pero, también el derecho a la reflexión.

© 2013, Liz Marie Velázquez
Con derechos reservados.
Fotografía por Francisco Ríos JR.